1. ¿Cuáles son hoy los principales desafíos operacionales que enfrenta la industria en procesamiento de minerales frente a la disminución de leyes y el aumento de la complejidad mineralógica?
Desde mi perspectiva, la minería hoy enfrenta una combinación de desafíos que son estructurales y dinámico. Por un lado, estamos operando yacimientos cada vez mas complejos: leyes decrecientes, mayores profundidades, mayores distancias y una creciente presión sobre los costos, en un contexto de alta volatilidad geopolítica y de capital.
Por otro lado, la sociedad y los mercados exigen cada vez estándares mayores en termino ambiental, social, seguridad, que genera la licencia para operar. Lo anterior se suma la necesidad de sostener la productividad y competitividad en la que las variables geológicas y operacionales pueden jugar en contra si o se gestionan adecuadamente.
En este sentido veo 3 grandes ejes para abordar estos desafíos a nivel industrial. Primero, es la transformación tecnológica: automatización, uso de sensores que entreguen información a las variables actuales, uso de analística avanzada, Algorimificación de los procesos, a través del uso de gemelos digitales e IA con datos en tiempo real, de esta manera disminuir la variabilidad del proceso. Segundo, seguir profundizando en la descarbonización, eficiencia hídrica, economía circular y desarrollo territorial. Tercero, que uno de los más críticos está asociado a las personas y cultura. Con lideres presentes en terreno y equipos empoderados, diversos y capacitados, permitirá adaptarse a las nuevas tecnologías, relacionarse cada vez mejor con las comunidades, proveedores y de esta manera seguir avanzando en una cultura de seguridad, innovación y colaboración como parte de una identidad, por lo que debemos influir en las distintas casas de estudios.
2. ¿Qué avances tecnológicos están marcando tendencia en plantas concentradoras para mejorar recuperación metalúrgica, eficiencia energética y estabilidad operacional?
Tal como mencione dentro de la respuesta anterior, debemos avanzar en la transformación tecnológica de los procesos, a través de nuevos sensores que nos entreguen mejor información para la toma de decisiones y así a través de la analítica avanzada poder generar gemelos digitales de nuestro procesos, y tener un sistema superior que este simulando opciones en búsqueda del optimo y agregando los parámetros en los sistemas de control, mirando también la eficiencia energética y esto bajara la variabilidad de los procesos. Adicionalmente a lo anterior, debemos seguir explorando reactivos de nueva generación y analizando las nuevas tecnologías.
3. ¿Cómo están impactando la automatización, inteligencia artificial y analítica avanzada en el control de procesos metalúrgicos?
Se da a entender en las respuestas anteriores.
4. Sobre la realización de Procemin-Geomet 2026, ¿cuál es la importancia de esta Conferencia para abordar los temas que definirán la competitividad futura de la minería chilena y global?
Procemin–Geomet 2026 es especialmente relevante porque se realiza en un momento en que la competitividad minera ya no se define solo por costos y volumen producido, sino por la capacidad de operar de manera segura, predecible, sostenible y trazable a lo largo de todo el ciclo de vida del yacimiento.
Hoy, los desafíos en geometalurgia, en variabilidad de los recursos, en eficiencia energética e hídrica y los efectos de estas variables en las plantas generan distintos tipos de complejidades que ninguna compañía puede resolverlos en forma aislada. Esta conferencia se convierte entonces en un punto de encuentro privilegiado donde la experiencia de faena, la academia, los proveedores tecnológicos y los centros de investigación dialogan sobre soluciones concretas, basadas en datos, que impactan directamente en la productividad y en la licencia para operar.
Desde la perspectiva de Chile como país minero, espacios como Procemin–Geomet son clave para mantener liderazgo a nivel global. Aquí se comparten aprendizajes en automatización de procesos, en control avanzado, gemelos digitales, en uso de modelos geometalúrgicos y herramientas digitales que permiten reducir variabilidad, anticipar riesgos y extraer más valor de cada tonelada procesada, con menor huella ambiental. Al mismo tiempo, se discuten nuevas exigencias de los mercados y de los inversionistas en materia de sostenibilidad, lo que ayuda a que las decisiones que tomamos en nuestras operaciones estén alineadas con las tendencias regulatorias y sociales que marcarán la próxima década.
Finalmente, Procemin–Geomet cumple un rol muy importante en la formación de las nuevas generaciones de profesionales. Muchos jóvenes investigadores, ingenieros de planta y especialistas presentan aquí sus trabajos, se exponen a estándares internacionales y se conectan con colegas de otros países. Esa combinación de transferencia tecnológica, colaboración entre compañías y desarrollo de talento es, en mi opinión, uno de los factores que puede marcar la diferencia entre una minería que reacciona a los cambios y una minería que los lidera, tanto en Chile como en el contexto global.
Para mí, además, Procemin-Geomet tiene un valor especial. Partí acá, hace ya entorno a las dos décadas, presentando y aprendiendo en mis primeras experiencias profesionales, cada vez que he podido he participado presentando alguna nueva experiencia para compartir. Hoy vuelvo en un rol distinto, con la responsabilidad de liderar equipos. Esa trayectoria me permite reflexionar con cierta perspectiva sobre como a evolucionado la industria y confirmar, desde la práctica, todo lo que he señalado: que la competitividad futura de la minería se jugara en nuestra capacidad de combinar conocimiento geometalúrgico, tecnología, sostenibilidad y colaboración en espacios como este.




